dijous, d’abril 28

El record d'una vida



Un únic record per conservar durant tota la eternitat. Quin serà aquest record? Tindrem prou valor com per escollir-ne un de sol? A After life, pel·lícula bellíssima i commovedora, un grup de persones recloses en una acollidora casa de camp intenten fer la tria entre tots els records de les seves vides. És la condició indispensable per poder emprendre un llarg camí, sense retorn, però cap a un destí definitivament millor, més plàcid, més feliç. D’aquest llarguíssim i extranyament poètic film del director japonès Hirokazu Kore-eda en conservo els emotius testimonis, reals i ficticis, de totes les edats i condicions, que recorden el millor moment de la seva vida, i que doten la pel·lícula de melancòlica cadència i d’extraordinària honestedat.

A propòsit d’After life, Kore-eda explica això:
Mi abuelo se volvió senil cuando yo tenía seis años. La palabra Alzheimer todavía no existía y ningún miembro de mi familia entendía que le pasaba. Gradualmente él fue perdiendo su conocido camino a casa, y llegaba de la mano de un policía. Un día, ya no reconoció nuestras caras. Finalmente, él ya no se reconoció a si mismo. Como niño, poco comprendía acerca de lo que estaba viendo, pero recuerdo que pensaba que la gente olvida todo cuando muere. Yo ahora entiendo cuanta importancia tiene la memoria para nuestra identidad.

Los recuerdos de mi desconcertado abuelo me inspiraron a basar mi película en memorias de gente real y usarlas en el reparto. Cuando analizábamos el guión final, le pregunté a mas de 500 personas cual sería el único recuerdo que elegirían para llevar al cielo. Estaba intrigado por como las personas eligen experiencias tristes. En primera parte de la película trabajé con actores diciendo un guión, con actores diciendo sus propias experiencias, y con gente real contando historias verdaderas. Inevitablemente, todos al contar las historias a la cámara, la ficcionalizan, sea por olvidos, orgullo o nervios. Nuestra recuerdos no son estáticos, son dinámicos, y cambian constantemente. Por eso el acto de recordar, de mirar el pasado, nunca será redundante o negativo, sino que nos desafía para desarrollarnos y madurar.

Como realizador cinematográfico, encuentro que mi trabajo me distrae de mi propia experiencia. Creo que esto también le sucede a otros directores. Hacer After life me ayudo a darme un punto de vista diferente acerca de la filmación. Después de todo, esta es una película sobre la memoria, pero también es una película sobre lo que significa hacer películas.

Teniu una nova oportunitat de descobrir el que significa fer pel·lícules per a aquest realitzador japonès al BAFF, festival que s’inaugura aquest divendres amb la projecció de Nadie sabe, la nova pel·lícula de Kore-eda i la primera que s’estrenarà – el 13 de maig- en pantalles comercials a casa nostra.